“La Fisioterapia es una ciencia sanitaria con gran futuro”

El Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España (CGCFE), advierte sobre el desconocimiento que recientes publicaciones muestran sobre la Fisioterapia y sus aplicaciones sanitarias y aportaciones científicas, lo que produce confusión en la sociedad, especialmente en ámbitos como el pediátrico.

Según Miguel Villafaina, Presidente del CGFE: “La Fisioterapia es una ciencia novel, pero no por ello deja de ser ciencia. Desde el siglo pasado los procedimientos de la Fisioterapia han experimentado un crecimiento exponencial, debido a las circunstancias sociales y políticas de la época, lo que deriva en una nueva visión de los ‘agentes físicos’ para la reeducación de la función, para aportar autonomía y para conseguir mayor calidad de vida”.

Como es sabido, el Título de Grado en Fisioterapia está avalado competencialmente por la Orden CIN 2134/2008 y la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias del año 2003 y, sin embargo, continúa existiendo un amplio desconocimiento sobre los procedimientos que pertenecen o no al ámbito de esta profesión sanitaria y, concretamente, a su aplicación en el área pediátrica.

El perfil sanitario, demográfico, epidemiológico y social de los niños y niñas que demandan fisioterapia ha cambiado en las últimas décadas, prestando atención hoy en día, no sólo a las grandes patologías que afectan al sistema nervioso central, periférico y neuro-músculo-esquelético, sino además a los recién nacidos de riesgo, bebés prematuros, niños y niñas con déficit de desarrollo madurativo de tipo sensoriomotor (sin condición de salud o patología con diagnóstico médico claro), problemas respiratorios, digestivos, desviaciones de la columna vertebral como la escoliosis, etc. Todos estos procesos amplían el espectro de problemas que se encuentran algunas familias y que se afrontan desde las diversas profesiones sanitarias, entre ellas la Fisioterapia.

Diversos artículos científicos validan los procedimientos de Fisioterapia como el ejercicio terapéutico, el trabajo postural y sensoriomotor, la reeducación del movimiento (con uso de elementos ortésicos individualizados o el uso de yesos progresivos) en gran cantidad de problemas de tipo neuromusculoesquelético, estableciendo los que se debe hacer y lo que se debe dejar de hacer. Según Villafaina: “En el año 2012, la revista ‘Muscle Nerve’ publicaba un artículo sobre la eficacia de lso estiramientos musculares, sumados a contracciones isométricas en niños con parálisis cerebral, obteniéndose beneficios evidentes. Ahora hay que hacer el esfuerzo de llevar este resultado del ámbito investigador a la práctica clínica y será obligación de todo el engranaje sanitario (medidas políticas, gestión, derivación interdisciplinar, cambio de protocolos, transferencia de conocimiento, edición de guías clínicas, etc.), que deberá integrar los cambios y avances que se producen desde el conocimiento científico”.

Actualmente existen numerosos artículos sobre el trabajo de fisioterapeutas que, en no pocos casos, emanan de proyectos de investigación avalados por Tesis Doctorales. “Sin duda, ya se va aportando evidencia científica a la aplicación de procedimientos enmarcados en el contexto académico y profesional de la Fisioterapia”.

En el año 2000, por ejemplo, la Sociedad de Pulmón y Cirugía torácica aportó el concepto de ‘Fisioterapia Respiratoria’, definido como la aplicación de técnicas físicas basadas en el conocimiento de la fisiopatología respiratoria y en la atención psicoemocional del paciente para prevenir, curar o sólo estabilizar las alteraciones que afectan al sistema torácico pulmonar. De esta manera, la Fisioterapia Respiratoria aborda enfermedades pulmonares de tipo obstructivo, restrictivo, agudo y crónico, ya que su finalidad es suplir, compensar o sustituir el fallo momentáneo o definitivo de los mecanismos de defensa del aparato respiratorio. Muchas investigaciones realizadas desde la Fisioterapia, en este campo, persiguen la reeducación ventilatoria, la desobstrucción bronquial, la distensibilidad pulmonar, el entrenamiento de la musculatura respiratoria y, además, la educación para la salud al paciente y la familia. Favorecer la tos, facilita la salida de secreciones para prevenir o tratar un proceso infeccioso, evitando o minimizando los ingresos hospitalarios e intentando no sobreexponer a tratamientos farmacológicos.

Otro ejemplo es el del mal llamado ‘cólico del lactante’, que no es una enfermedad y, sin embargo, existe una cantidad abundante de productos farmacológicos sin evidencia científica que se siguen utilizando. Estas fórmulas ‘magistrales’ en ocasiones tienen grandes costes para las familias y, sin embargo, estos procesos requieren un abordaje global en el que se busque el origen (hambre, necesidad de estímulos posturales, requerimiento de vínculo y apego, inadecuada absorción de sustancias en el sistema digestivo, etc.) En estos procesos, la eficacia de los protocolos de terapia manual ha sido ya contrastada.

Según Miguel Villafaina: “Esos pasos nos animan a seguir construyendo Ciencia desde la Fisioterapia, para evitar que las familias incurran en impactos socioeconómicos, que afronten una crianza más sostenible y que no expongan a sus hijos a una sobreexposición de sustancias. La Fisioterapia, como profesión sanitaria, va creciendo a nivel científico, pero no podemos desfallecer, hay que continuar, porque así nos lo demanda la sociedad y así nos lo exige la Ley”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload the CAPTCHA.