La cartera de Deutsche Post que hace sus entregas en canoa

Cartera de Deutsche Post en canoa

Andrea Bunar comienza hoy su quinta temporada de verano como “cartera acuática”. A partir de hoy, reparte de nuevo cartas y paquetes entre los habitantes del pueblo de Lübbenau-Lehde con su canoa pintada de amarillo. Muchos de los 65 hogares tienen su único acceso desde el agua, por tanto, la cartera maneja la canoa postal con un “Rudel” – un tradicional remo de cuatro metros de largo – accediendo a los buzones acondicionados en la orilla, al paso de la canoa. Esta tradición existe desde hace 119 años y es única en Alemania.

Por la mañana reparte en L´bbenau y al mediodía se sube a su canoa amarilla. Aunque haga mal tiempo, esta mujer, de 45 años de edad, rema a través de Lehde repartiendo el correo a sus habitantes. “Mi trayecto en canoa es idílico. A menudo veo ciervos y libélulas, a veces incluso culebras acuáticas. Además “cuando hay sol es un regalo”, dice Andrea Bunar. Sin embargo, si hay viento o llueve, el recorrido encierra ciertos desafíos: “El bote es muy liviano, por lo que se puede ir a la deriva si hay ráfagas de viento. Entonces, se necesita fuerza para mantener el rumbo”, explica la cartera. Cuando llueve utiliza un toldo que protege los envíos.

Cada semana, la cartera reparte más de 600 cartas simples, certificadas y tarjetas postales, así como alrededor de 60 paquetes y bultos a través del río. Los paquetes pueden llegar a pesar hasta 31,5 kilogramos. Las entregas de mayor volumen han sido, hasta ahora, un columpio y un seto de jardín. Pero Andrea Bunar no solo trae el correo, sino que también ofrece los servicios habituales de una pequeña sucursal: sus clientes pueden entregarle los envíos que mandan por correo y comprar sellos postales para cartas, paquetes postales y paquetes grandes. En su recorrido fluvial también vacía tres buzones, que están colocados en los restaurantes frecuentados por turistas.

Durante el trayecto, Andrea Bunar recorre alrededor de ocho kilómetros diarios, a base de su propia fuerza física. Hasta el final de la temporada veraniega en octubre, habrá recorrido más de 1.100 kilómetros en total – la distancia de Berlín a Helsinki. “Durante los meses de invierno no remo. Entonces, voy en coche y recorro largos recorridos a pie”, cuenta la cartera.

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