Nota de prensa: El CGCFE se une a los pacientes de Esclerodermia para dar a conocer esta enfermedad rara

La Esclerodermia es una enfermedad rara y desconocida para gran parte de la sociedad. Por ello, los afectados por esta dolencia reclaman no ser olvidados y que los pacientes tengan igualdad de oportunidades en investigación, diagnóstico, tratamientos y cuidados, para poder mantener una calidad de vida a pesar de padecer esta enfermedad crónica e incurable.

La Esclerodermia es una enfermedad que afecta más frecuentemente a mujeres que a hombres y que es autoinmune, perteneciendo a las enfermedades catalogadas como reumáticas. Produce alteraciones en el sistema vascular, el tejido conectivo y en el sistema inmune, con un exceso de colágeno en el tejido conectivo que produce un endurecimiento de los tejidos. En los casos más leves puede afectar a la piel, pero en otros casos afecta a los vasos sanguíneos y órganos internos como pulmones, corazón, riñones e intestino.

La gran cantidad de síntomas hacen que la evolución de los pacientes sea muy variada y de difícil diagnóstico. El diagnóstico precoz es fundamental para abordar esta enfermedad con tratamientos más apropiados y así intentar detener el progreso de la misma. Al margen de los síntomas clínicos, esta enfermedad también provoca un fuerte impacto emocional debido a los importantes cambios físicos que provoca, por lo que la Fisioterapia, dentro de un equipo multidisciplinar de profesionales sanitarios, ayudará a los afectados y familiares a combatir el avance de la enfermedad.

El CGCFE, con motivo del Día Mundial contra la Esclerodermia, se une a las reivindicaciones de los afectados por esta enfermedad, recordando los beneficios de la Fisioterapia como parte del tratamiento para los pacientes.

Entre los múltiples beneficios de la Fisioterapia en esta enfermedad, está el masaje  y la termoterapia en lesiones cutáneas por su efecto vasodilatador; todo tipo de ejercicios terapéuticos encaminados a mantener el tono muscular y el recorrido articular y movilidad de aquellas articulaciones que están afectadas; la electroterapia antiálgica y la hidroterapia para relajar y calmar estructuras musculares, tendinosas y tisulares que se encuentran especialmente rígidas; y así como la fisioterapia respiratoria cuando la capacidad cardiopulmonar se encuentre especialmente comprometida.

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