La responsabilidad social corporativa y las relaciones públicas

responsabilidad social corporativa

La responsabilidad social corporativa o RSC es cada vez más importante. No pienses que estas actividades son mera fachada, al contrario: contribuyen a mejorar la imagen de una empresa y, además, a que esta limite su impacto negativo en la sociedad o la naturaleza. Pero, ¿qué papel juegan en todo esto las relaciones públicas? Te lo mostramos.

La comunicación corporativa y la responsabilidad social

La reputación de las empresas es más importante hoy que nunca, ya que vives en un mundo cada vez más conectado. Es posible conocer cualquier detalle de una empresa en segundos y comunicarlo en las redes sociales. Así, construir una buena imagen, que resulte realista y honesta, es crucial para atraer a nuevos clientes. Y, en este aspecto, la responsabilidad social de las empresas tiene un papel fundamental.

Esta se compone de una serie de valores y acciones que la empresa adopta en diferentes ámbitos. El objetivo es minimizar su impacto negativo en la sociedad y el medio ambiente, mejorando aspectos como las condiciones laborales y la sostenibilidad en sus procesos. Así, estas organizaciones participan en las preocupaciones más urgentes de las personas en su día a día.

Un aspecto fundamental en las estrategias que recogen dicha responsabilidad son las relaciones públicas. Mediante estas se da a conocer, de forma adecuada, qué es lo que va hacer la empresa en relación a estas problemáticas. La comunicación, por tanto, es indisoluble de la RSC, ya que de otro modo los planes de responsabilidad social se quedarían en un bonito documento interno que no llegaría a conocerse.

Además, unas buenas relaciones públicas contribuyen a diferenciar tus propuestas de las de otras empresas; de esta forma tu público objetivo conocerá y valorará el papel que desempeña tu negocio. También es importante remarcar que una comunicación acertada te permitirá cimentar una reputación positiva de tu empresa. Al fin y al cabo, estarás mostrando que tu compromiso es auténtico, y no una pantomima vacía de contenido.

También puedes dar a conocer los avances que está realizando tu negocio en materia de responsabilidad social. Qué programas has puesto en marcha, sus resultados y el impacto positivo que han generado. Demostrarás que tu compromiso es real y genera unos efectos palpables, por lo que merece la pena invertir en tu modelo de negocio.

No solo comunicación

Transmitir tus planes y resultados es importante, como acabas de ver, pero esta actividad también te va a reportar otros beneficios. Por un lado, estarás generando nuevas oportunidades de expansión del negocio; ten en cuenta que los esfuerzos que estás llevando a cabo podrían llegar a crear nuevas líneas para la empresa. Quizás tus planes sean innovadores, ajustados a las necesidades de la población y efectivos, de modo que otras empresas quieran saber tus secretos. Así, habrás abierto una línea de asesoría sin mayor esfuerzo.

Por otro lado, contribuirás al desarrollo de la empresa. El equipo tendrá que aplicarse en las estrategias que quieras llevar a cabo. Habrá que planearlas, evaluar si son factibles o no y llevarlas a la práctica. Además, no está de más conocer cuál es su impacto real y establecer formas de mejorar sus resultados de cara al futuro. Esta es una forma sencilla de desarrollar las habilidades de tus empleados: el propio trabajo en equipo, la búsqueda de soluciones creativas y basadas en el pensamiento lateral o el desarrollo de estrategias efectivas les estimularán y extraerán lo mejor de ellos. Todo esto mientras contribuyes con decisión a la mejora de la sociedad y el medio ambiente.

Otro aspecto a tener en cuenta es el impulso a otras iniciativas. No solo las que se realicen en el nombre de tu empresa; puedes llegar a inspirar a otras entidades e individuos para que contribuyan con sus esfuerzos. Por esto no debes olvidar llevar a cabo una buena comunicación corporativa: esa es la manera de llegar a cuantas más personas mejor y dar a conocer todas las actividades que estás realizando, sirviendo de ejemplo a otras organizaciones.

En definitiva, la RSC es indisoluble de una buena comunicación. Si llevas a cabo unas relaciones públicas socialmente responsables, obtendrás una serie de beneficios que, a todos los niveles, merecen la pena. No solo estarás mejorando la imagen de tu empresa, sino que llegarás a desarrollar nuevas líneas de negocio o, incluso, a convertirte en un referente por el compromiso que demuestras.

 

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