¿Cuándo es el momento de un rebranding y cómo hacerlo?

Cuando te hablamos de rebranding nos estamos refiriendo al proceso de cambio de identidad de una marca o de una empresa con el fin de actualizarse a las nuevas tendencias del mercado. Esto es algo que puedes ver con mucha frecuencia en las compañías que llevan varias décadas en funcionamiento.

Este cambio puede suponer un cambio en el logo, en el slogan, en el nombre o en la estrategia de comunicación que utiliza la empresa en cuestión, todo con el objetivo de conformar una nueva identidad con la que el negocio se pueda situar mejor en el mercado.

¿Cuál es el mejor momento para hacer un rebranding?

Seguro que te has hecho esta pregunta alguna vez. Por eso, aquí te informamos de las situaciones más adecuadas:

En primer lugar, es necesario realizarlo cuando tu empresa o proyecto entre en una nueva etapa. Como bien sabes, todo negocio pasa por diferentes etapas y puede venir muy bien un cambio de imagen ante las nuevas oportunidades que se te presentan. Por ejemplo, es ideal volver a hacer branding cuando entre un nuevo socio en tu compañía, cuando pases de una marca personal a un proyecto profesional, cuando tu empresa comience a crecer y esté presente en nuevos canales, cuando realices un cambio en el modelo de tu negocio o cuando tu marca ya no esté a la altura de lo que exige el mercado en este momento, suponga un obstáculo para cumplir tus objetivos o no refleje la situación actual de la empresa.

Por otra parte, también es conveniente hacerlo si tu empresa necesita un cambio en su diseño gráfico. Es normal que después de cierto tiempo necesites realizar cambios de imagen que te brinden frescura, ya que las tendencias van cambiando.

También puede presentarse el caso de que tu marca simplemente no haya estado bien diseñada desde el principio, por lo que te hará falta un nuevo comienzo en el diseño gráfico de tus productos para que consigas tener un aspecto más profesional y adaptado a las tendencias actuales.

Otro caso clarísimo es cuando tus clientes no perciben tu marca de una forma adecuada. En el mercado actual es especialmente importante que tu marca consiga posicionarse dentro de su sector correctamente y que esté asociada a ideas concretas o específicas.

Asimismo, esta herramienta también puede ser necesaria cuando la imagen de tu empresa se haya visto afectada negativamente por algún evento que le haya ocasionado una crisis de imagen.

Por último, será fundamental hacer rebranding si tu marca ha dejado de ser relevante para tu público objetivo. Esto quiere decir que los usuarios o compradores ya no encuentran en tu marca lo que están buscando. Puede suceder debido a un cambio en la forma de relacionarse con tu empresa o con tus productos y servicios. De cualquier forma, lo importante es que tu negocio ya no tiene las características necesarias para llamar la atención de tus clientes potenciales. En pocas palabras, si la forma en la que se define tu marca ya no les llama la atención, es un buen momento para redefinirte.

Aspectos clave para volver a hacer branding

El proceso va más allá de un cambio de diseño gráfico, ya que implica unos gastos económicos e incluso emocionales, pues la marca que te ha acompañado durante mucho tiempo quedará atrás. Esto es mucho más sencillo cuando solo se tiene una plataforma web, pero cuando hay un local o delegación física, la implementación de una nueva marca es más costosa y complicada.

Por eso, en primer lugar debes tener claro el punto de partida y el objetivo que buscas. Para eso conviene que te preguntes si tienes claro el posicionamiento de tu empresa, los valores que representa tu marca, cómo te perciben tus clientes, los canales en los que estás presente y hasta qué punto tu compañía se encuentra preparada para afrontar el cambio.

Análisis interno y externo

Es muy importante que no te subas al tren de una tendencia por el simple hecho de que esté de moda. El camino que elijas debe ir de la mano del ADN de tu marca. Para ello debes considerar aspectos clave como por dónde empezar ese cambio de imagen, cuál es la historia de tu marca, en qué se diferencia de tus competidores, cuáles son tus fortalezas y cómo quieres posicionarte en el futuro.

Para finalizar, debes tener muy claro quién es tu público objetivo, ya que al hacer un trabajo de rebranding te recomendamos redescubrir a tus clientes.

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